La literatura latina
![]() |
| Lionello Spada, Eneas y Anquises (c. 1615). |
En la historia de Roma se distinguen tres etapas:
- La monarquía; de la fundación de Roma hacia el año 753 hasta el año 509 a. C.
- La república; desde el año 509 al 27 a. C. Roma se expande conquistando el Mediterránea
- El imperio; comienza con la concesión por el Senado a Octavio Augusto del titulo de emperador, hasta el año 476.
Como en Grecia, la sociedad se organizaba en esclavos y hombres libres. Entre los hombres libres se distinguen los extranjeros, que no pueden participar en política, y los ciudadanos, entre los que había patricios (aristócratas descendientes de los primeros romanos) y plebeyos.
El emperador concentró el poder político, militar y religioso.
A sus propios dioses los romanos añadieron los griegos (cambiando sus nombres). Durante el imperio también se rindió culto al emperador.
Los romanos, de carácter pragmático, recogieron la cultura griega.
En la literatura latina se distinguen cuatro etapas:
- Periodo arcaico; siglos III – I a. C. Imitación de los modelos griegos y aparición de la comedia.
- Edad de Oro; siglo I a. C. hasta comienzos del siglo I. Desarrollo pleno de la literatura latina.
- Edad de Plata; del año 14 al 117. Aparecen autores nacidos fuera de Italia.
- Periodo de decadencia; de 117 a 476. Mediocridad.
También en Roma el origen de la literatura se encuentra en los cantos – carmina – de los ritos religiosos. La literatura escrita comenzó a desarrollarse tras la conquista de Grecia en el siglo III a. C.
La literatura latina se caracteriza por su dependencia de la literatura griega, de la que toma géneros, temas, mitos, modelos…, por su condición práctica y didáctica y por dilatarse en el tiempo (se cultivo entre los siglos III a. C. y el siglo V d. C. y, desaparecido el imperio, el latín siguió siendo lengua literaria durante la Edad Media y el Renacimiento.
La poesía épica
El primer poema épico latino es Odussia, una traducción de la Odisea realizada por Livio Andrónico (280 – 200 a. C.), un esclavo griego que enseñaba su lengua en Roma. En la misma época que Andrónico, Gneo Nevio escribió Bellum Poenicum, que relata la primera guerra púnica, en la que participó como soldado. Algo más tarde Quinto Ennio (239 – 169 a. C.) recogió en los dieciocho libros de Annales la historia de Roma desde su fundación.
La Eneida, de Virgilio (70 – 19 a. C.), es el gran poema épico latino. Narra el origen mítico de Roma. Virgilio compuso el poema cuando Augusto regresa de sus conquistas e, instaurada la pax augusta, es nombrado primer emperador. El poema tiene, por tanto, la intención de glorificar Roma y exaltar la figura política de Augusto y su familia. Pero la emoción, humanidad, calidad literaria… de la Eneida va más allá de su intención y es, por ello, una de las grandes obras de la literatura universal.
La Eneida toma su nombre de su protagonista, Eneas; un héroe troyano que, huyendo de la destrucción de Troya, acaba desembarcando en las costas del Lacio.
La Eneida se compone de doce libros. Los seis primeros relatan la estancia de Eneas en Cartago; allí llegan tras una tempestad las naves de Eneas y son acogidos por Dido, la reina de Cartago, a quien Eneas relata sus peripecias desde que salió de Troya, incendiada por los griegos. El amor de Dido dilata la presencia de Eneas en Cartago hasta que Jupiter le advierte que debe partir hacia Italia. La partida de Eneas provoca el suicidio de Dido.
Los últimos seis libros relatan las guerras, ya en en el Lacio, de Eneas. Especialmente con el rey de los rútulos, Turno, con cuya muerte a manos de Eneas acaba el poema.
Así, la primera parte de la Eneida recuerda la Odisea y la segunda la Ilíada.
La poesía lírica
Al hablar de lírica latina, que sigue como la épica los modelos griegos, nos referimos tanto a las odas o cármenes de asunto amoroso, bucólico, patriótico, etc. como a la poesía de carácter didáctico.
Virgilio, además de la épica, también cultivo estos dos tipos de poesía lírica. Sus Bucólicas son diez poemas de tema pastoril cuyos rústicos personajes dialogan usando una lengua refinada que viven en paz con la naturaleza en la Arcadia rodeados de un paisaje armonioso y bello.
Geórgicas es un poema de carácter didáctico que pretende infundir el amor a la naturaleza y enseñar sobre el cultivo de los cereales, el cuidado de los árboles y las vides, la cría del ganado y la apicultura.
La gran obra de Ovidio (43 a.C. - 17) es Metamorfosis, cuyos quince libros recogen por orden cronológico – desde la formación del universo hasta la transformación de César en estrella – 250 leyendas mitológicas de personajes que sufren alguna transformación.
En Heroidas Ovidio nos ofrece 17 cartas dirigidas por heroínas mitológicas a sus maridos o amantes.
Y en Ars amandi un tratado de técnicas amorosas para que los hombres sepan conquistar a las mujeres y las mujeres seducir a los hombres.
La poesía de Horacio (65 a. C. - 8 a. C.) se caracteriza por su cuidado y perfección formal. Horacio compuso 104 Odas de variada temática que pueden agruparse en amorosas – invita al carpe diem -, filosóficas – la felicidad no se encuentra en la riqueza sino en disfrutar de una vida tranquila, aura mediocritas – y patrióticas – elogios al imperio y a Augusto -.
De en sus Epistolas destaca la dirigida a los Pisones, conocida luego como Ars poetica, que trata sobre la literatura. Los Épodos son 17 poemas breves de tono satírico sobre costumbres de la época.
Catulo (87 a. C. – 54 a. C.) es el poeta latino del amor. Sus 116 poemas dedicados a Lesbia tratan del encuentro amoroso, de los malentendidos, de la ruptura… introduciendo la pasión y el amor carnal en la poesía. Pero entre los poemas de Catulo también hay muchos de carácter satírico.
Marcial, de origen hispano – siglo I – fue el más importante cultivador de epigramas; poemas breves, conceptuales y satíricos de tema amoroso o de crítica social.
El teatro
Antes de recibir la influencia griega, en Roma existió una forma teatral, las atelanas, consistente en pequeñas improvisaciones a partir de personajes estereotipados. A partir del siglo III a. C. comenzaron a interpretarse obras griegas adaptadas o traducidas, por lo que se mantuvieron las características del teatro griego. Luego estas obras se alternan con tragedias y comedias de asunto romano escritas en verso.
El teatro se representaba en un terreno acotado hasta que en el año 55 a. C. empezaron a construirse edificios semejantes a los teatros griegos. Las representaciones, en las que los actores no llevan máscara, se realizaban a primera hora de la tarde y la entrada era gratuita.
Del teatro latino sólo se han conservado las comedias de Plauto y de Terencio y las tragedias de Séneca. La comedia latina surgió en honor a Ceres, la diosa de la agricultura.
Plauto (251 – 184 a. C.) buscaba provocar la risa del pueblo llano por lo que empleaba elementos ordinarios y un latín poco elevado, cercano al que habla el vulgo. Sus obras imitan la comedia griega; son de asunto, lugar y personajes griegos. Suelen tratar de los problemas de una pareja de enamorados a los que ayuda un esclavo astuto. Muchas veces es el esclavo el protagonista y hay una burla de los ricos, lo que acerca el teatro de Plauto al público. Los personajes antipáticos para el público – el viejo gruñón, el soldado fanfarrón – suelen acabar apaleados, para disfrute de los espectadores.
Plauto llena sus obras de alusiones al mundo romano, complica la trama para mantener la atención de los espectadores y basa su humor en la exageración y la caricatura.
En las obras de Plauto es esencial el prólogo, en el que un personaje que no interviene en la obra o un dios explican el argumento y pide los aplausos del público.
De las más de cien obras de Plauto sólo se conservan veinte. Entre ellas destacan La olla, que trata de un viejo gruñón al que le roban la olla en la que guarda un tesoro. Anfitrión, en la que Júpiter se transforma en esclavo de Anfitrión, que está en la guerra, para acostarse con su mujer y Báquides, en la que se producen continuas confusiones con dos prostitutas gemelas.
El teatro de Terencio (185 a. C. – 159 a. C.) a su intención cómica une la de procurar una enseñanza moral, por lo que emplea un lenguaje culto y elevado. Sus obras, como las de Plauto, siguen los modelos griegos y tratan también sobre problemas de enamorados y argucias de esclavos. Pero, al emplear un estilo culto, todos los personajes hablan igual, a diferencia de los de Plauto, que cada uno habla de acuerdo a su condición social. De Terencio se conservan seis comedias, de las que podemos destacar:
- La andrina; un joven de buena familia se enamora de una chica pobre, pero su padre quiere casarle con la hija del vecino rico. Resultará que la chica pobre es la hija que de niña le raptaron al vecino rico.
- La suegra; una mujer bondadosa dispuesta a dejar su casa para que vivan en ella su hijo y su nuera.
- El eunuco; un joven se hace pasar por eunuco para colarse en la casa de su amada.
La tragedia latina es tardía y se limita a adaptar las obras griegas. Séneca es el único representante que conocemos de la tragedia latina. De entre sus nueve obras, de contenido filosófico, destacan Fedra, Medea y Edipo.
La prosa
El tratado De la agricultura de Catón el Viejo (234 a. C. – 149 a. C.) es la obra en prosa latina más antigua conocida. Más tarde, en el siglo I a. C. la prosa alcanzará su momento de mayor esplendor con obras historiográficas y sobre oratoria.
En la historiografía destaca:
- Julio César (101 a. C. – 44 a. C.) que en La guerra civil y La guerra de las Galias relata su autobiografía en tercera persona justificando sus decisiones políticas y militares.
- Salustio (87 a. C. – 35 a. C.) autor, con intención moralizante, de La conjuración de Catilina (Catilina intentó instaurar una dictadura el en años 63 a. C.) y La guerra de Yugurta.
- Tito Livio (59 a. C. – 17 d. C.) autor de Ad urbe condita, 142 libros que relatan la historia de Roma desde su fundación.
- Tácito (55 -120) que recoge la historia del siglo I en Anales e Historia.
Cicerón (106 a. C. – 43 a. C.) fue un gran orador y autor de diversas obras sobre oratoria y retórica. El objetivo de sus discurso es mejorar la sociedad romana.
Séneca (4 – 65), autor de las Epístolas morales, refleja la filosofía estoica.
La novela latina, siguiendo el modelo griego de predominio de la aventura, mezcla elementos picarescos, paródicos, fantásticos, obscenos….
Dos son las novelas más destacables:
- Satiricón, de Petronio (siglo I) recoge las aventuras de tres amigos para sobrevivir a base de engaños. Utiliza un lenguaje coloquial.
- El asno de oro, de Apuleyo (siglo II); Lucio es un joven que, por efecto de un hechizo fallido, se ha trasformado en asno y pasa por varios amos hasta que recupera su forma humana. El tono es humorístico y en la trama aparecen relatos intercalados.

Post a Comment